lunes, 30 de octubre de 2023

El árbol genealógico, descubre las raíces de tu historia

¿Alguna vez has sentido que repites patrones en tu vida sin entender por qué? Investigar tu árbol genealógico puede ofrecerte respuestas a problemas emocionales e incluso ayudarte a comprender ciertas enfermedades. Cada rama de tu árbol tiene una historia que contarte. ¡No hay nada malo en ti! Simplemente heredamos no solo características físicas, sino también experiencias y emociones de nuestros antepasados.


¿Qué es un árbol genealógico y cómo crear uno?

Un árbol genealógico es un mapa visual de tus antecedentes familiares. Es como un rompecabezas que une generaciones mostrándote tus conexiones con ancestros que quizá nunca conociste. Actualmente, la psicología y las terapias alternativas emplean diversas técnicas para descubrir cómo el legado familiar influye en nuestras vidas. Conocer esta conexión permite iniciar un proceso de sanación y liberación de las cargas heredadas, allanando el camino para ser auténticamente tú.

Descubriendo el enigma de tu inconsciente familiar

El análisis de tu árbol genealógico puede arrojar luz sobre situaciones aparentemente inexplicables, como la lucha por encontrar trabajo después de obtener un título, padecer una enfermedad específica o enfrentar desafíos en tus relaciones interpersonales. Las causas de estos dilemas pueden estar arraigadas en tu historia familiar.

Recopila información

Para comenzar, es fundamental recolectar información sobre tu familia, como nombres, fechas y lugares de nacimiento, matrimonio y defunción, entre otros detalles. “Es importante saber la causa de fallecimiento de la persona, cuál fue el dolor de su vida. En el caso de una mujer: cuantos hijos tuvo o si sufrió abortos. Porque ello influye en tu propia historia y personalidad. Y también buscamos las situaciones que se repiten. Por ejemplo, si me llamo igual que mi abuela y, además, cumplo más o menos en la misma fecha y también soy parecida físicamente; lo que ocurre es que mi familia no me ve a mí, sino a mi abuela”, explica Catalina Rapetti, terapeuta especializada en Psicogenealogía Transgeneracional.

Puedes investigar recursos en línea como sitios web de genealogía, archivos históricos y registros de inmigración. Estas herramientas te ayudarán a rastrear a tus antepasados en diferentes partes del mundo. ¡Y no olvides hablar con tus parientes! Pregunta sobre anécdotas familiares y nombres olvidados.

Cómo organizar la información

Mantén tus descubrimientos organizados. Puedes usar programas especializados o simplemente lápiz y papel. Crea un esquema claro con nombres, fechas y lugares para facilitar la comprensión de tus hallazgos. Existen diferentes tipos de tablas genealógicas, como el árbol ascendente, descendente, mixto y circular, según tus necesidades.

¿En qué puede ayudar conocer tu árbol genealógico?

Conocer tu árbol genealógico es una forma de comprender tu historia familiar. La vida de tus antepasados influye en cómo enfrentas tu propia vida. Por ejemplo, ser descendiente de alguien que vivió en la guerra es una experiencia diferente a la de alguien que creció en le campo. Los patrones de comportamiento y las predisposiciones genéticas pueden variar según tu linaje, dice Rapetti.

En la actualidad, los árboles genealógicos también se utilizan para diagnosticar enfermedades, al representar gráficamente la historia clínica familiar. Esta representación facilita la identificación de síndromes genéticos y permite realizar diagnósticos presintomáticos.

Te invito a ahondar más en esta temática escuchando la entrevista completa a Catalina Rapetti, en mi canal de YouTube

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jueves, 26 de octubre de 2023

Tapping, una técnica para liberar y transformar emociones







El Tapping (Técnica de Liberación Emocional) es una de las herramientas que ayuda a liberar emociones reprimidas y superar bloqueos mentales. Esta técnica se basa en la premisa de que nuestras emociones están conectadas con nuestro bienestar físico y mental, y que liberar las tensiones emocionales puede tener un impacto profundo en nuestras vidas. 

¿Qué mejora con el Tapping?

  • Gestión del estrés: ayuda a liberar la tensión acumulada, lo que reduce el estrés y promueve la relajación.
  •  Claridad mental: al liberar emociones reprimidas, puedes experimentar una mente más clara y una toma de decisiones más precisa.
  • Autoestima y confianza: permite abordar las creencias limitantes y las inseguridades que han estado frenando tu potencial.
  • Bienestar emocional: al liberar las emociones reprimidas puedes experimentar un mayor equilibrio emocional.

 ¿En qué se centra el Tapping?

 Estos son sus puntos clave:

  • Identificación de emociones reprimidas: Aprender a reconocer y dar nombre a tus emociones es el primer paso para liberarlas.
  • Tapping (golpeteo): Utilizando nuevos golpecitos en puntos de acupresión específicos en el cuerpo, el Tapping ayuda a liberar la energía estancada.
  • Afirmaciones positivas: combinado con el golpeteo, se utilizan afirmaciones positivas para programas creencias limitantes y fomentar la autoaceptación.
  • Respiración y relajación: promueve la relajación profunda a través de técnicas de respiración, lo que contribuye a un bienestar general.
¿Cuáles son los principales puntos de Tapping y qué significa cada uno?

  • Punto de karate: meridiano del intestino delgado. Aquí es donde comienzas.
  • Coronilla: meridiano del vaso gobernador.
  • Parte interna de la ceja: meridiano de la vejiga urinaria.
  • Rabillo del ojo: meridiano de la vesícula biliar
  • Debajo del ojo: meridiano del estómago
  • Debajo de la nariz: meridiano del buque gobernador
  • Mentón: vasco central
  • Inicio de la clavícula: meridiano del riñón
  • Debajo de la axila: meridiano del bazo

 La mayoría de las veces, se utilizan puntos tupping que corresponden a la llamada “receta básica” de la técnica tapping. Pero también se puede incluir otros puntos. Por ejemplo:

  • Las puntas de los dedos (dentro de la uña del pulgar, índice, dedo medio y meñique)
  • El punto de la muñeca
  • El punto gama (ubicado en el dorso de la mano)

Esta terapia puede practicarla cualquier persona, donde sea y en cualquier momento. Estos son los pasos básicos para poder hacerlo:

  1. Identificar el problema
  2. Establecer la intensidad del problema dándole un valor de 0 a 10, donde el número 10 corresponde al nivel más alto.
  3. Preparar la frase o mantra que se necesita para reconocer y ser consciente del problema a resolver y que se repetirá en voz alta durante el tapping, por ejemplo:

“Aunque siento tanta rabia me acepto profunda y completamente”

“Aunque siento esta ansiedad, me acepto profunda y completamente”

“Aunque no sé cómo lidiar con esta crisis económica, me acepto profunda y completamente”

Si estás buscando liberar emociones, gestionar el estrés o aumentar tu autoestima, esta herramienta puede ayudarte.

Te invito a escuchar la entrevista que le hice a Gabriela Vergelin, especialista en esta técnica, en mi canal de Youtube 

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miércoles, 11 de octubre de 2023

El héroe de las pelis románticas eres tú





Seguro todos hemos oído esas frases de consuelo como "un día alguien te abrazará tan fuerte que tus pedazos rotos se unirán como por arte de magia" o "pronto llegará alguien que valore tus rarezas". Son palabras edulcoradas para cuando el corazón parece haber tenido una colisión frontal. Y sí, confieso que también he sido cómplice de esas frases.


Pero aquí está el truco: esas frases inspiradoras son como un abrazo cálido de un amigo en medio del caos emocional. ¿Has pensado en la chispa que enciende? Son como un faro que nos guía hacia adelante. Pero, espera, ¿te has dado cuenta de algo? Con esas frases, estamos pasando el timón de nuestra felicidad a otros. ¡Qué peso en los hombros para nosotros y para quien acepta llevar esa carga!


Seguro conoces ese golpe al alma cuando el corazón se quiebra en mil pedacitos. Es una de las peores sensaciones, ¿verdad? Pero, ¿sabes de qué me di cuenta? Que cuando algo duele tanto es porque también nos hizo sentir increíblemente bien en algún momento. Entonces, ¿cómo evitar el sufrimiento? Yo creo que eso sería negar una parte fundamental de vivir.


Y ahora recuerdo, y no puedo evitar reírme del amor romántico que nos han vendido. ¿Te suena familiar esa historia de él o ella viniendo a rescatarnos de nuestras tragedias internas? Sí, fui una víctima de ese cuento de hadas también. Porque, por supuesto, creemos que necesitamos a alguien más para arreglar nuestras vidas rotas. ¡Qué conveniente!

Pero, la verdad es que no necesitamos un héroe de película. No necesitamos a nadie para completarnos. Y si te crees esa historia de que encontrar a "la persona" te dará todo lo que tú mismo no puedes, ¿adivina qué? Esa idea es tan falsa como un jarro de porcelana en manos de un niño.


Obviamente que estar en pareja es hermoso. Compartir con un otro e ir más o menos en la misma línea de vida es genial. El error, creo yo, es creer que eso va a durar toda la vida. Porque puede que sí, como no. Y ambas están bien, es parte de la vida. Y si se termina hagamos el duelo como corresponde y listo.


Entonces, si estás cansado de buscar a alguien que resuelva tus problemas y te haga sentir completo, ¡felicidades! Eres candidato para la verdad incómoda. Porque el único que puede ser el protagonista de tu propia historia eres tú. Y lo único verdadero en las lindas historias de amor, es el amor que te das a ti mismo. 


¿Estás listo para ser tu propio héroe?

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lunes, 25 de septiembre de 2023

ÉL SOMOS TODOS

foto:https://pixabay.com/es/photos/chico-retrato-ni%C3%B1o-las-manos-317041/


Es un domingo cualquiera, a las 12 de la noche, estaba en mi casa tomándome un té y aprontándome para dormir. Es verano así que en Mallorca es imposible tener las ventanas cerradas. Y comencé a escuchar gritos. Me asomé por la ventana y vi a dos mujeres y tres hombres discutiendo. No se entendía bien qué pasaba. O tal vez yo no quería entender. No me quería involucrar. Pero, de todas maneras, era claro que era un problema de pareja separada en malos términos y con un hijo en común. 

Mientras observaba desde mi ventana, sentí un nudo en el estómago recordando momentos de mi propia infancia que resonaban en esos gritos. Y no pude dejar de sentir pena por ese niño. Un niño al que veo muy de vez en cuando en la vereda de casa jugando a la pelota solo. Y ahora que lo pienso, nunca lo vi jugando con otros niños o compartiendo el juego con sus padres. Siempre solo.

Me pregunté dónde estaría él en ese momento. ¿Estaría dentro de la casa solito y escuchando la discusión de sus padres? ¿O estaría con algún amiguito o algún familiar en un lugar un poco más acogedor y sin enterarse de lo que estaba pasando? No lo supe.

Lo que sí pude entender es que el papá del niño le estaba reclamando a su mamá que le habían pegado. “Tú no tienes ningún derecho a pegarle. No eres su padre”, se escucha. Y viendo la secuencia, me atrevo a especular que quien le pegó fue su padrastro. Se me partió el corazón. No podía dejar de pensar en ese nene dándole patadas a la pelota. Solito. Intentando matar el aburrimiento. Intentando comportarse como un niño. Intentando no molestar. Intentando darse un ratito de felicidad. Solito.

Quería abrazar al pequeño con fuerza y decirle que lo entendía. Quería contarle que no está solo en su dolor. Que no esté triste. Que no hizo nada malo. Que sus papás lo aman, pero no saben cómo demostrar su amor sin herir. Que sus papás están rotos por dentro y que eso no es su culpa.

Esa noche no pude evitar pensar en la niña que fui. Todos estamos librando batallas internas. Todos, en mayor o menor medida, estamos rotos por dentro. Y a veces, cuando esas batallas pesan más; en medio del caos, solo necesitamos empatía. Solo necesitamos que alguien nos diga "no te preocupes, todo va a estar bien".

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lunes, 2 de enero de 2023

EN DEFENSA DEL AUTOCONOCIMIENTO: TUS PEQUEÑOS LOGROS TAMBIÉN SON ACCIONES GIGANTES



Hola ¿cómo estás? Te quiero hablar a vos. A vos que tal vez estás, al igual que yo, abrumada/o por todos los logros materiales que han tenido las personas que conoces y las otras a las que sólo seguís en redes porque te gusta su contenido. 


“Grabé un curso”; “Publiqué un libro”; “Me mudé”; Viajé a tal lado”; “Conseguí X seguidores” Y bla bla… ¡Un sin fin de logros cuantificables!


Pero nada se habla de esos otros logros, los que no son tangibles, los que carecen de éxito social. De esos que sólo vos tenés la satisfacción de entenderlos y abrazarlos como si hubieras alcanzado la luna. Y seguro que de esos hay un montón. No te agobies. No te sientas chiquitito. No te sientas que deberías haber logrado más. A mi me pasa lo mismo que a vos. Está todo bien. Hay algunos años que suelen ser más trascendentes, obvio. Pero lo que es seguro es que todos los años tenemos en nuestro haber de esos logros pequeñitos, de esos que hacen que tu alma esté un poquito más en paz.

Yo te cuento los míos. :)


  • Logré sostener algunas rutinas, como la de levantarme todos los días con el tiempo suficiente para desayunar, tomar unos mates y meditar antes de salir al trabajo.


  • Descubrí que ir asiduamente a contemplar el mar y sentir mis pies sobre la arena fría del invierno me da años de vida.


  • Logré ir al trabajo en mi propio transporte, mi bici. Ya no dependo del transporte público.


  • Me amigué con mi mente. Acepté que siempre va ir mucho más rápido de lo que mi cuerpo y los tiempos humanos pueden entender -y a veces soportar-


  • Me preocupé por generar espacios en mi día a día que me ayuden escribir. Comprendí que hasta lo que sí me gusta hacer necesita que le de el espacio que merece en mi vida para que se convierta en rutina.


  • Dejé de buscar trabajo. Si, eso. ¿raro, no? Es que tengo en mi cabeza el trabajo que quiero hacer. No es cualquier trabajo. No se encuentra ahí fuera. Entonces decidí crearlo yo. Así que en ese camino del emprendimiento y marca personal estoy.


  • Reconocí que no me gusta que me apuren. Así que comencé a marcarle límites, incluso a mi propia ansiedad. Intento hacer de mi lentitud una forma de vida, la mía :)


  • Acepté que querer hacer varias cosas a la vez me abruma. Me agobia y despierta, una vez más, mi ansiedad; volviéndose contraproducente para mi salud mental primero y física después. Así  que una cosa a la vez. A mi ritmo, a mi tiempo.


  • Me descubrí en una convivencia de pareja. No sé si lo hago bien, solo sé que si lo vivo como un curso intensivo de autoconocimiento, hace que lo lleve liviano, con amor y en paz.



¿Y vos? ¿También tenés logros chiquitos que celebrarte?

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jueves, 8 de diciembre de 2022

🛑 DEJEN DE VENDER-ME HUMO 🛑


 

¿Qué pasa cuando hasta el disfrute de hacer lo que te gusta se va?


La verdad es que estoy cansada de ver un montón de post con frase como:
- “5 cosas que deberías hacer para…” 
- “10 pasos para que no te pase X cosa”.
- “Tenés que publicar al menos tres post por semana..."

Y éstos deben ser creativos, pero que no parezca que quieres vender tu producto; pero además debe generar debate para que la gente comente y así el bendito algoritmo de no sé qué red social, entienda que es contenido interesante y se lo muestre a más personas. ¡Porque cuanto más personas compartan y comenten, mejor! ¿Mejor? ¿Mejor que qué? 🤷🏻‍♀️ 

Dejemos de vender ideales. Yo estoy cansada de correr detrás de la zanahoria o de que me digan detrás de qué zanahoria debo ir.

¿Sabes qué? Lo que le sirve a uno, puede no servirle a otro. Lo que a uno le llevó años, a otro tal vez, con la misma receta, le lleva solo meses lograrlo. 

Nada ni nadie te garantiza nada, ni el mentor con más seguidores, ni el que parece que tiene un éxito tremendo en las redes sociales o el que te cobra más caro porque tiene experiencia y bla bla. Tal vez la persona que a mi me ayudó con determinado problema, hace exactamente lo mismo con otra persona, y no le va tan bien.

¡Es agotador gente, agotador!

¿Y donde queda eso de hacer lo que te gusta por puro placer? Y compartir lo que sabes hacer porque SÍ, SOS BUENA/O EN ESO porque amás hacer eso y punto. ¿Qué tenés que demostrar? ¿Qué tenés que hacer para tener la primera oportunidad?

“¿Qué garantías me das?”, me preguntó un posible cliente.
La garantía que te doy es que amo hacer lo que te estoy ofreciendo. 

Va a haber gente que sienta que eres la hostia porque le sirvió lo que le brindaste y gente que no. Y eso también está bien. Eso también te hace un buen profesional. 

Pero claro, para demostrarle a alguien que sos competente en lo que te gusta hacer, y que seas digno de contratación, antes debes sortear todos los algoritmos de todas las pu** redes sociales, tener más de no sé cuántos seguidores, y si podes volverte viral con varios de tus post mejor. Pero también tenés que tener testimonios de personas que ya probaron tu servicio/producto para demostrar que sos bueno/a en tu rubro. ¡Ah, me olvidaba! Y también tener tu marca personal bien definida.

Nadie dice que emprender, por momentos, también se vuelve una pu**a mierda… 😤 
Lo siento, tenía que decirse y se dijo.

Querido emprendedor, ¿tú te sientes así a veces? 😒 

lunes, 18 de julio de 2022

Mi vuelta al sol nro 37

 


Mi alta sensibilidad y mi constante cuestionamiento existencial nunca me dejan en paz, y cuando cumplo años se vuelve más intenso. Pero estoy tratando de ver esto como algo positivo. Cuestionarme hace que me ubique en el presente, en lo que hoy tengo. Agradecer y buscar ir por más. Antes me pensaba inconformista, ahora, luego de mucha introspección, sé que me gustan los cambios porque me generan esa adrenalina que me trae el no saber qué va a pasar. Aunque también los sufro, porque suelo ser un poco controladora y me gusta sentirme segura. Y ahí yace mi contradicción existencial, una vez más. 

No creo en la idea romántica del cambio. El cambio profundo tiene algo de muerte. Hay una parte tuya que muere y es digna de duelo, luego sí viene el renacer, el abrirse a lo desconocido. Y ese cosquilleo en la panza y ese sentirme como niña una vez más para ir creciendo en esa nueva realidad. 
Creo que los cambios de ninguna manera son negativos. Es la forma que tiene la vida de moverte el piso para que dejes de estar en piloto automático día tras día. Y si la vida no me los trae, yo los busco. De hecho, hace cuatro años y medio dejé mi país para irme a buscar situaciones que pusieran en jaque mis creencias. No fue un camino fácil, pero ¡qué camino lindo! Hoy quiero agradecerme por haber tenido el valor de no pensar que ya estaba grande para hacerlo. Haber tenido el valor de cuestionar mi realidad, y lo que había aprendido de niña; o lo que había dejado a un lado justamente porque ya no era una niña. Y tuve que ir a buscarla, recordarla… En nuestro niño es que están todas las respuestas.

Aunque algunos creen que ir al pasado para entender por qué o para qué de determinadas situaciones, es revolver mierda. Y sí, lindo no es; va a heder… pero para mí es la única manera de sanar el alma. ¿Querés que algo o alguien cambie? Voltea a verte, revolvete, saca para fuera, busca… como si fueras el niño que fuiste. No hay mejor forma de autoconocimiento que esa. Y así, lo externo se modifica solo...

Recuerdo que cuando era niña mi familia quería a toda costa que me relacionara con gente. Nunca tuve problemas para socializar con mis pares, me gustaba jugar con ellos; pero también recuerdo cómo disfrutaba de jugar sola. Siempre fui muy obediente. “Vaya a jugar a la casa de fulana”, me decían. Y yo que no cuestionaba nada y acataba todo lo que me decían los mayores, iba. Pero ahora recuerdo cómo al salir por la vereda rumbo a la casa de esta fulana algo dentro mío me hacía ruido, era como un enojo interno. Yo no necesitaba eso. Yo sabía buscarme mis propios vínculos. Yo siempre supe qué era lo que quería y cómo lo quería, pero a veces por ser tan obediente con los padres, con lo correcto, con la sociedad toda, se te olvida. Claro que mi familia quería que fuera una niña feliz, y lo fui. Sólo que ahora entiendo que jugar sola y disfrutar de ello está bien. No hay ninguna anomalía en eso, al menos en mi caso.

Y entonces en este buceo interno del que hablo, fui descubriendo que tengo adicciones. Una es la soledad. Ella es mi gran refugio, por eso la busco. Ahí me encuentro cara a cara con mi ego, ahí me entiendo y me atiendo. Es que sé que salgo del aislamiento fortalecida. Honestamente, a veces el mundo se me hace un poco pesado y es ahí cuando el cuerpo me pide volver a mi.

Detesto los planteos y los reclamos. No los hago y por eso no me gusta que los hagan conmigo. Yo no funciono así. No hago nada que no sienta o no quiera hacer y eso no significa que no me importe la gente. Solo busco darle a las personas a mi alrededor tiempo de calidad y pretendo que eso me vuelva también. Me costó mucho llegar a este punto, y aún lo estoy trabajando…

Tengo adicción a tomar mate. Soy feliz con una bici que me lleve hacia el mar, lo demás es yapa. Me gusta ver amanecer. Caminar por las calles de la ciudad mientras todos duermen y descubrir así sonidos nuevos.
El tumulto de gente me agobia. No puedo estar mucho tiempo dentro de un centro comercial. Me sofoco. Y si tengo que ir, busco hacerlo por las mañanas. Porque les dije que mucha gente me abruma, ¿no?

Debo reconocer que no administro bien mi tiempo. Escribo un montón de cosas que nunca publico. Hago de la meditación una práctica diaria para callar mi mente, al menos por un rato. Intento no encapricharme con lo que no es, pero elijo trabajar constantemente para que sí sea. Y hago terapia porque todo esto no lo descubrí sola…

Me cuesta terminar lo que empiezo, y según mi carta astral es por mi falta de tierra. Me gusta leer temas relacionados con lo esotérico, la astrología, la metafísica, desarrollo personal. Estoy leyendo tres libros a la vez porque, además de que me cuesta culminar las cosas, pues ansiedad por querer todo ya. Estoy trabajando en ello, obvio. 

Estoy de acuerdo con la idea de que vivir en pareja es un curso intensivo de autoconocimiento. Creo en los vínculos basados en el compromiso mutuo, pero por sobre todo en la libertad. Ni yo te puedo hacer feliz, ni vos podes hacerme feliz. Nadie merece cargar con semejante responsabilidad. Me hace bien pensar en que somos seres independientes que elegimos compartir este camino que es la vida. Tampoco creo en los “para siempre”, sino hasta que aprendamos uno del otro; y eso sí puede ser un camino de búsqueda constante y para siempre.

Aceptar al otro tal y como es, es un trabajo constante de día a día, pero si lo logramos habla de que nosotros también nos aceptamos tal y como somos.
Intento vivir en armonía con lo que pienso, digo y hago. A veces me gana la culpa y se me complica un poco la teoría pero el trabajo diario de llevarlo a la práctica siempre está. Y cada día lo logro un poco más.

Tomé decisiones que creí que jamás haría. Y eso me trae un sentimiento de satisfacción inexplicable porque me hace sentir orgullosa de la mujer que soy hoy. Y saber todo lo que aún puedo lograr si sigo en este camino, en mi camino; y si logro cada vez más hacerme amiga de mi mente geminiana (porque luna en Géminis), dejando que las emociones me atraviesen sin tenerles miedo...

Rompe el círculo

Cómo las preguntas correctas pueden transformar tus emociones Las emociones negativas no siempre vienen de lo que pensamos. Entendiendo que ...